Two Worlds II - Echoes of the Dark Past (DLC) (PC) Steam Key - GLOBAL
Regresa a Antaloor en una nueva aventura multijugador de tres mapas que une los acontecimientos de "Two Worlds II" y "Call of the Tenebrae".
Incluso en la oscuridad que ha envuelto a Antaloor, ¡las viejas amistades arden con fuerza! Cuando el Doctor Lavarius, tu viejo amigo de la Universidad Veneficus de Nueva Ashos, te envía una carta inesperada pidiéndote ayuda, no tardas en acudir en su ayuda... ¡y en las riquezas que suelen seguir a sus planes!
Parece que el buen Doctor se ha enterado de unas estructuras curiosamente abandonadas situadas en las profundidades de las olvidadas Regiones del Este. Las leyendas locales afirman que fueron construidas por los Tenebrae, la orden maldita de viles monjes que una vez gobernaron Antaloor sin piedad y con puño de hierro.
Las leyendas también dicen que ningún humano ha entrado en estas estructuras desde que la Orden pereció hace siglos... ¡y que una gran fuente del mal ancestral aún existe en sus profundidades, localizada en una guarida subterránea!
Pero eso no son más que leyendas. ¡Nadie se cree de verdad esos cuentos infantiles! Además, es probable que las historias se crearan para asustar a los intrépidos exploradores que buscan descubrir los valiosos artefactos y secretos de Tenebrae. Puede que incluso haya tecnologías Tenebrae perdidas ahí abajo, ¡que valgan más que una mina llena de oro!
Ahora que lo pienso, será mejor que te des prisa; la Universidad tiene más goteras que un barco podrido y no se sabe cuántos degolladores y cazadores de tesoros se han enterado ya del descubrimiento del doctor. Si quieres los tesoros que hay dentro, debes darte prisa antes de que la chusma se te adelante.
Al entrar en la primera mazmorra, la gigantesca puerta de piedra se cierra tras de ti. Sólo te espera el silencio. Y sin embargo... parece como si la oscuridad no estuviera vacía.
Poco a poco, los sonidos de garras sobre la piedra y gemidos guturales llegan a tus oídos... y se acercan.
Enciendes tu antorcha y desenvainas tu espada: parece que hay más leyendas de las que pensabas. Una sonrisa se dibuja en tus labios. ¡Que vengan!